Cómo encontré trabajo sin «tirar» currículums

Muchos son los que ya afirman que el Currículum Vitae de toda la vida ha pasado a la historia como manera efectiva de encontrar trabajo. Yo apoyo esa idea. Y no quiero decir que no sea posible encontrar un trabajo gracias a un currículum que entregas en una empresa y tras 4 entrevistas, prueba de idiomas, psicotécnico, pista americana, 2 semanas de prueba y una partida de ajedrez te acaben contratando. Pero no es lo habitual, te lo aseguro.

Afortunadamente y a pesar de los tiempos que corren, no puedo decir que me esté haciendo rico, pero sí que me voy manteniendo. Han pasado alrededor de dos años tras haber terminado la carrera y sigo manteniéndome sin haber entregado ni un solo currículum. Y si os soy sincero, no creo que se trate de suerte, azar, destino, bla, bla, bla…  Los méritos creo que son propios.

Os voy a contar cómo encontré mi primer trabajo. En febrero 2012 y tras aterrizar en España después de unos meses en Brno (Rep. Checa) empecé a trabajar en el pequeño taller de carpintería metálica de mi padre, de manera que podía organizarme para acabar el Proyecto Fin de Carrera en el que había estado trabajando en Brno y así por fin ser Ingeniero. Al mes y medio siguiendo esa rutina, una noche mientras cenaba con mis padres sonó mi teléfono.

– ¿Sí?
– Hola Carlos, soy Juanito.
– Dime Juanito, qué sorpresa.
– Pues nada Carlos, te llamaba para decirte que mañana a las 09:00 h. tienes una entrevista de trabajo en Alfarrasí.
– No jodas! Y eso?
– Pues resulta que el marido de una compañera de trabajo tiene una empresa de maquinaria industrial, y justo esta mañana me ha comentado que buscaban un ingeniero. Yo le he dicho rápidamente que tú eres Ingeniero y que estabas disponible, así que ha llamado a su marido, se lo ha comentado y ha aceptado recibirte mañana a las 09:00.
– Ostras Juanito! No sabes cómo te lo agradezco. Te voy a deber una cena por esto…

Y así, sin más, fui a hacer la entrevista, conocer la empresa y a la semana me había incorporado a la plantilla. ¿No es alucinante? Pues todavía más si os cuento que la empresa en cuestión está de camino al taller de mi padre y que todos los días cuando pasaba por delante miraba el gran cartel de la fachada y pensaba «qué genial sería empezar mi carrera como ingeniero en un sitio como éste». ¿Casualidad o causalidad?

¿Qué cosas considero claves en este suceso? Tengo clarísimo que el factor determinante que hizo que yo acabara fichando por la empresa es sin duda que yo apareciese en el número 1 de la lista de ingenieros de la cabeza de mi amigo Juanito. ¿Qué pienso que debes hacer tú para estar a la cabeza del top5 de las listas mentales de tus contactos? Sin lugar a dudas lo que tienes que hacer es ser social.

¿Cómo ser social? Haz todo lo posible por conocer más y más gente cada vez, haz lo posible por ser amable siempre con ellos, intenta ser generoso y tener detalles que hagan que te tengan en consideración, etcétera etcétera…

¿Me estás diciendo que sea un falso y que haga amistad con la gente cueste lo que cueste solo para aprovecharme de las futuras ofertas que en el futuro me puedan ofrecer? NO! Te estoy intentando convencer de que si trabajas tus relaciones con la gente mejorarás como persona y crecerás. Te intento convencer de que por mal que te caiga una persona seguro que puedes aprender mucho de ella, incluso de tu peor enemigo o de la persona más inepta de la tierra puedes aprender. Y te lo digo porque estoy convencido de que pequeños gestos tan sencillos como el interesarte por los gustos y preocupaciones de tus contactos, o siempre tener una sonrisa para ellos e intentar que el rato que pasen contigo sea divertido, son factores que te ayudan a prevalecer en la memoria de la gente.

A modo de ejemplo como escuché a mi gran amigo Fabián Villena, si tienes una idea de negocio que va a ser brutal y necesitas una ayuda, ¿con qué persona de tu entorno intentarías asociarte? Aunque tras pensarlo un poco es posible que acabes dudando entre el más listo o el mejor de tus amigos, tu primer pensamiento, acto reflejo ha sido pensar en tu mejor amigo, y si no es tu mejor amigo, seguro que es una persona con la que tienes mucha complicidad, compartes gustos y te diviertes a su lado. Pues eso es lo que hay que intentar. Ser esa persona en la que la gente piensa en primera instancia.

Consejos que pueden ayudarte con estos temas:

Si quieres obtener resultados diferentes, actúa diferente  ->  Si quieres nuevas oportunidades, cambia la manera en que te das a conocer o empieza a hacerlo.
Cambia los círculos por los que te mueves. Seguramente no hayas encontrado oportunidades en los recreativos ni en el pub de tu pueblo. Cambia esto (o al menos compagínalo) por asistir a charlas, jornadas, ponencias, cursos, clases…
Cuida las relaciones con tus compañeros de clase o trabajo, éstos pueden estar en otra empresa en el futuro donde te puedan recomendar.
Amplía tus redes sociales. Y no, no hablo de facebook y compañía, hablo de las redes sociales físicas. Personas que tocas con las manos.
Sonríe pase lo que pase. A la gente le gusta que le contagies alegría, no que por tu culpa tengan un mal día.
– Sé consciente de que una discusión nunca se gana, sé elegante y demuestra que puedes ceder.
Interésate sinceramente por las personas que te rodean.
– Aprende a tocar las emociones y a cómo generarlas. Te sugiero conocer los Emotional Touchpoints de Enrico Ahrens.
– Si no te ha quedado claro,  lee el libro «Cómo ganar amigos e influir sobre las personas»  [casa del libro], encontrarás muchos más consejos y más casos reales.

Aprende a generar y tocar las emociones de la gente que te rodea.

Actualización [02 noviembre 2015]

La semana pasada además, realicé una conferencia en el Campus d’Alcoi de la UPV, sobre esta experiencia y mi aprendizaje desde entonces en la búsqueda de empleo.

Puedes verlo en este post.

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