Cuando se habla de creatividad, es común encontrar gente que se considera creativa (aunque no son la mayoría), y otra que todo lo contrario, no se considera nada creativa. Unos que te dicen convencidos “soy muy creativo”, y otros no dicen nada. En definitiva, existe la creencia de que unas personas son creativas y otras no, y además, que se trata de algo genético.

Curiosamente existe dos tipos de habilidades en nosotros, las heredadas y las adquiridas. Eso significa que sí, que hay algunos factores que nos caracterizan que se nos han transmitido genéticamente, pero por suerte para los que les gustaría ser creativos, la creatividad es una de las habilidades adquiridas, es decir, que se puede aprender y desarrollar.

De hecho, muchos profesionales reconocidos, afirman que todos somos altamente creativos cuando nacemos. El problema es que lo desaprendemos. Tal y como vamos creciendo, algunas conductas que ayudan a estimular la creatividad se tachan de infantiles o desapropiadas, poco a poco dejamos de hacerlas, dejamos de ser curiosos y vamos perdiendo nuestro lado creativo.

Creatividad Carlos Guerrero

No necesitas más espacio en tu cabeza para ser creativo.

Las técnicas de creatividad imitan el comportamiento de los niños

Una prueba de ello es que las técnicas de creatividad o de resolución de problemas se basan en el comportamiento de los niños. Por ejemplo, el método de los 5 porqués de Toyota o la Lista “Phoenix” se basan en hacer preguntas. Eso que repetidamente hacen los niños y que acabamos convenciendo para que cada vez hagan menos.

Otras técnicas como el brainstorming tratan de imitar la capacidad imaginativa de un niño a través del lanzamiento de ideas en gran cantidad  y dispersión, y otras como el gamestorming lo hacen imitando lo que mejor hacen los pequeños, jugando.

También hay técnicas que parafrasean el problema o tratan de reescribirlo, y otras que hacen asociaciones locas, por ejemplo usando algo para un cometido que en principio no es el correspondiente. Lo que también se llama pensamiento lateral o divergente. Y eso, también los niños lo hacen de manera natural hasta que les decimos: Oye! Pórtate bien! Que eso no es para lo que lo estás usando!

Ojo con lo de decirle a tus hijos/sobrinos

Te pongo a prueba con este experimento

A continuación os dejo con un pequeño experimento que en 1945 el doctor Karl Dunker se sacó de la manga.

Mira la siguiente imagen. Debes de fijar la vela sobre la pared de modo que al encenderla, la cera no caiga directamente sobre la mesa.

Creatividad Carlos Guerrero

El problema de la vela. Supera tu fijación funcional

Seguramente hayas tardado alrededor de un minuto o más para resolverlo y sin embargo cuando ya lo sabes es muy sencillo. Para resolverlo debes superar algo llamado fijación funcional, y es justo esto lo que bloquea el pensamiento lateral.

Si no has hallado solución, tan solo debes teclear en google “el problema de la vela” y muy rápido tendrás la respuesta.

La creatividad se trabaja y se mejora. Solo que hay que cambiar el enfoque.

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